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lunes, 16 de marzo de 2009

Vida blindada

El medidor de amarillismo se puso al rojo vivo con la noticia que les voy a comentar. Y no sólo él, sino que esta vez me sucedió lo mismo a mí. Que caliente que me puse y que aún sigo. Esta noche duermo dentro de la heladera, no vaya a ser que se me quemen las sábanas.
La historia comienza así, terminan los simpson en el once y empieza el maldito noticiero. Los adelantos de las noticias ya me alertan lo que se avecina. Cuando me vuelvo a concentrar en el televisor están pasando como desvalijaron un edificio, y un señor que lo habita da testimonio de ello. Totalmente conmovido por la mala experiencia dice que no puede ser que nosotros vivamos con tantos miedos, tantos nervios, que tomemos que medicarnos para tranquilizarnos, que nos encerremos en un búnker para sentirnos seguros, etc. Y pide soluciones, dice que esto tiene que acabar y otras cosas. A continuación se quiebra en llanto, no puede seguir hablando.
Acá se viene el toque sutil amarillista del asqueroso noticiero. Pasan a otra noticia en la que Carolina Baldini, mujer del cholo Simeone fue interceptada por un grupo de jóvenes que la quiso asaltar. Pero se salvó porque su camioneta era blindada y, según sus propias palabras, si no hubiera sido por eso no sabe lo que le podría haber pasado. Hilbanado a esta noticia viene un informe que nos propone una alternativa para inmunizarnos de los maleantes. Mientras en la pantalla muestran a un hombre golpeando un vidrio blindado sin hacerle ningún daño, los periodistas comentan cómo podemos estar salvados de todo el peligro que nos rodea blindando nuestro coche.
Son unos miserables hijos de puta. Así nomás. Primero crean su enorme monstruo del peligro, y ahora nos ofrecen como solución pagarle a una compañía para que nos cree un escudo protector que nos aislará del mundo, pero nos mantendrá vivos. Cuánto afán de lucro, que tan desmedida es su inescrupulosidad. Soretes. Ahora, más que nunca lo veo claramente, el periodismo sí es el cuarto poder. Miren con qué simpleza convencen a las masas que es inseguro andar por las calles, o dormir en tu cuarto, sin una coraza impenetrable para tu defensa. Te asustan, y ya te dejan predispuesto para no poderte defender. Te asaltan psicológicamente haciéndote creer que lo mejor es gastar una buena suma de dinero con el fin de mejorar tu seguridad. Dinero que va a parar a las cuentas de dueños de empresas de seguros, y de fabricación de material blindado. ¿Quien es ladrón ahora?
Como si fuera poco buscan conmover con la imagen de un hombre arruinado, pidiendo soluciones a su problema. ¿Que le ofrecen? El fin de su vida, y la paga de dinero a cambio. Una persona está pagando con su vida al encerrarse huyendo así al peligro, se desconecta del mundo que le rodea, se angustia, se vuelve paranoica. ¿Eso es una solución, un trato entre noticieros y compañías para despojarnos de nuestra vida?¿Para permanecer inertes ante la falta de justicia?
No se puede creer en estos bastardos, no les podemos dejar que nos conviertan en cadáveres, no se puede permitir que reemplacen el mundo real por uno ficticio y grotesco. No, y el sensor amarillista se ha activado otra vez, reclamando justicia, pidiendo a gritos que estos manipuladores se evaporen y desaparezcan para hacer este mundo más placentero, o menos implacentero.

jueves, 12 de marzo de 2009

Peligro! Salada en el camino

¡Atención! El detector de amarillismo se ha elevado a punto crítico;es más, hubo que desconectarlo para evitar el riesgo de catástrofe. Estos últimos días se han vuelto a mostrar, una vez más, unas especies de "informes" en el once sobre la feria de la Salada. Vi dos, alertado por el censor de amarillismo, y no sé si hubo más. El primero se titulaba "La clase media llega a la salada", el segundo era algo parecido a "La salada, la feria del vale todo".
Una vez más, los súper legalistas explotadores legales(valga la rdeundancia)( ya sea de empresas nacionales o multi) pusieron el grito en el aire y desataron una ola de amarillismo en los noticieros. Claro, estos cobardes tienen las pelotas por el suelo; pero les basta con un par de llamados telefónicos para alertarnos sobre el tremendo peligro de esta feria.¿?¿?¿?¿?¿?¿?
Claro, las grandes empresas que se ven amenzadas por este peligro, no le van a permitir entrar en este mercado y van a llenar los televisores de informes que nos alertarán del problema de la gente. Cómo puede ser que ésta elija un lugar que tiene precios diminutos al lado de las sumas millonarias de las grandes marcas.
Seguro que, además, para lograr semejante baratija atan de las bolas a inmigrantes indocumentados sacándoles el jugo como a una naranja; como también harán las marcas de primera en otros países que se lo permitan.
Nuestros periodistas no están preocupados por este problema; no señor. Su amarillismo infundado se debe a otra causa. ¿No te diste cuenta? La salada es una amenaza para el señor magnate dueño de medio mundo que acaba de perder un mercado. Esta amenaza se ha metido con su ego, y le impide sinanciar la construcción de su vigésimo yate. ¡Paremos el mundo ya! Que sino viene el señor Bush, digo Obama, a acabar con todos los comerciantes que atentan contra el desarrollo de su voraz capitalismo, no sin antes acabar con cualquier inocente que pase en el camino.
Se ha desatado una nueva alerta amarillista, cuidado; no crean en lo que les está diciendo la tele.